

Établi à Mexico, après avoir vécu de nombreuses années à Paris, Fernando Etulain aurait pu être compagnon de voyage d’André Breton ou comparse de Jean Cocteau, dont il partage l’esprit surréaliste et dandy. Dans sa série Farbtafel (2008), il dispose un billet d’un dollar sur un portrait d’Hans Holbein, un sablé des Flandres sur une huile de Dürer ou encore des pinces à linge sur une peinture de Max Liebermann représentant des tisseuses. Etulain revisite et détourne. Comme dans cette autre série Satyrus Paniscus(2009), il déchire des pages de magazines pornographiques, isole des détails, puis assemble ces morceaux en plans quasi-abstraits. Il emprunte à l’histoire encore, quand il propose une série de natures mortes limpides et aériennes inspirées des expériences d’Isaac Newton (Chronoradial, 2009) sur la réfraction de la lumière. Ici, c’est le nu classique qu’il revisite, dans la manière subtile et délicate qui imprègne son œuvre.



Nicolas Le Moigne (Francia, 1979) realizó sus estudios en la ECAL, Ecole Cantonale d’Art de Lausanne, en donde imparte clases de diseño industrial desde 2007.

El historial de uso de la fotografía como registro es tan antiguo como la pretensión humana de conocer y descifrarlo todo a través de cristales y métodos científicos. Siendo así, no debería sorprendernos el cansancio que sentimos ante las propuestas artísticas que actualmente presentan, precisamente, lo que ha sido realizado por años: la documentación.
Sabemos muy bien que la semejanza que las imágenes fotográficas guardan con lo que representan es su rasgo más específico. La foto y los significantes se llevan bien, su referencialidad hacia nuestro entorno material es una de sus características más valoradas. Sin embargo, en un contexto donde las imágenes y la información viajan por vías invisibles y circulares, los registros visuales se vuelven tediosos e incluso redundantes. Me refiero a las series fotográficas que coleccionan objetos, escenarios o personas, y que sus autores definen como “exploraciones” o “miradas” acerca de un tema único, “estudios”, “rescates” o “repertorios”.
Plantear un discurso nuevo a partir de la cualidad referencial de la fotografía sin caer en la tendencia al compendio y la evidencia, y por otro lado, sin guardar la connotación tan citada también en fotografía acerca del recuerdo o la memoria —lo que constituye otra forma de registro—, es algo que Fernando Etulain realiza en su serie Farbtafel (2008).

Farbtafel se traduce al castellano como “paleta de colores”, y consiste en diez piezas fotográficas para las que Etulain se valió de un conjunto de imágenes emblemáticas de la cultura alemana extraídas de un encuadernado. A esas reproducciones el artista mexicano sobrepuso distintos objetos creando nuevas tensiones entre lo ya representado por la reproducción y las figuras añadidas, de manera que la experiencia de la dimensión, la perspectiva y la profundidad fueran puestas en juego.
Los conjuntos fueron fotografiados de una manera sumamente cuidada. La primera impresión ante esas imágenes es de pulcritud, todas ellas inspiran un perfecto orden y limpieza. Entre ellas se encuentra un retrato de Alberto Durero alterado por dos galletas que coronan la cabeza de Hieronymus Holzshuher; una pintura de Holbein donde sus detalles y texturas alternan con los trozos de un billete de un dólar; también un cuadro de Tïchbein donde el retratado es Goethe, que recostado en una piedra es rodeado por abanicos de película fotográfica sostenidos por accesorios de oficina; por otro lado, en una fotografía del sitio donde se cuenta la leyenda de la sirena Lorelei a orillas del río Rin, un ferry carga con una banderita alemana de copas; y un still de Ernst Thälmann, el político que desafió a Adolf Hitler, aparece también con una corbata y un sombrero hechos de una etiqueta, por mencionar algunas.
Podría hacerse corresponder cada una de las imágenes intervenidas, si no con un episodio representativo de la historia alemana, con un elemento simbólico de su tradición cultural. Su naturaleza, como la de cualquier obra de arte, es referencial en algún grado, y se dice que la diferencia entre ficción y no ficción consiste en la importancia que se le brinda a la relación que una obra sostiene con “lo real”.
La historia se clasifica como no ficción puesto que su correspondencia hacia el pasado la mantiene anclada con algo que, supuestamente, ocurrió en verdad. Por otro lado, la fotografía como registro es valorada porque contiene algo que efectivamente estuvo frente a la cámara. Farbtafel consiste en un registro si se entiende como el documento elaborado de un hecho estético previo, en palabras de Juan Antonio Molina en Paradojas / Paradigmas, esto sucede en la fotografía contemporánea cuando los eventos se escenifican, los objetos se inventan y los sujetos se disfrazan. Farbtafel es, a pesar de eso, una ficción; sus relaciones con la realidad y la fotografía no fueron dadas de por sí, se trata evidentemente de una construcción.

En Farbtafel las pinturas y fotografías reproducidas cuentan con un borde blanco, un marco que según Meyer Shapiro puede tener varias funciones, entre ellas aislar el espacio de representación y contribuir a la ilusión de profundidad en conjunto con la perspectiva (Shapiro, 1999: 30). El marco establece, además, una frontera entre el mundo ilusorio que él dibuja como una ventana a otra realidad, y el lugar del espectador; delimita así el hasta aquí de nuestro mundo respecto del mundo de la imagen.
Los objetos añadidos se integran a la sensación de profundidad gracias a las sombras que proyectan, generan cierta extrañeza en medio de tanto orden y referencia erudita. Los dobleces o extremos de los objetos incluso rebasan el margen de las imágenes, el límite ha sido violado y las fronteras entre mundo real y mundo de la imagen son disipadas. Todo suelo es territorio de ficción y aún la construcción más entreverada tiene un carácter referencial; Farbtafel, en este sentido, ocupan un lugar singular entre ambas circunstancias.
Brenda Ldesema / articulo publicado en la revista PERIPLO, febrero 2011, vol. VII
Brenda Ledesma es Historiadora por la Universidad de Guadalajara Jalisco, Mexico.